viernes, 19 de mayo de 2017

A la caza de soluciones

A la caza de soluciones

Vivimos en una sociedad compleja, llena de requisitos y demandas autoimpuestas a las que queremos satisfacer casi a cualquier precio. Las personas con las que hablo y a las que intento ayudar, me cuentan en bastantes ocasiones que sienten la opresión de la sociedad en sus espaldas, que sus vidas son puras idas y venidas guiadas por terceras personas y que en raras ocasiones reconocen o asumen su responsabilidad frente a las dificultades ya que tal y como lo describen "siempre fue culpa de alguien", o "se dejaron llevar", o "que podia hacer yo", o "me empujaron a hacerlo", "determinaron mi camino", "no me dieron elección", "decidieron por mi", "me vi con la obligación", "no podia hacer otra cosa"... etc.

Todas ellas, con dichas afirmaciones,  excluyen  su responsabilidad consigo mismas, todas ellas se parapetan bajo la victimización y la escasa capacidad de aceptación de irresponsabilitat. 

Quizás no se den cuenta que el "fluir" en la vida nada que ver con dejarse llevar por los otros sin tomar decisiones. Mas bien se trata de ser consecuentes y responsables de nuestras decisiones, observando  que unas veces vamos a salir victoriosos y felices y otras nos vamos a equivocar y vamos a estar enfadados con nosotros mismos por habernos equivocado. No obstante, todo y que no nos salgan bien las cosas, cuando tomamos decisiones en la vida tenemos que ser capaces de hacerlo y no dejar que otros las tomen por nosotros. 

Para ello existe una barita mágica que se llama "caza de soluciones" y se trata de poner en una balanza los pros y los contras de la cuestión, acción o decisión que vayamos a tomar. Es decir, en un lado de la balanza pondremos todo cuanto puede suceder si nos sale mal y en el otro lado todo lo que nos puede suceder si nos sale bien y solamente nos faltará realizar el conjuro con las siguientes palabras: -¿Es bueno para mi?.

Esta pregunta implica mucho más que el simple resultado positivo o negativo a corto plazo de lo que queramos tratar. Implica la valoración de la compensación o no, que vamos a tener a largo plazo sobre nuestras decisiones. 

Elijamos una cosa u otra, la importancia recae en tomar una decisión y ser consecuente con nuestra elección, sin culpabilizar de nuestros errores a terceros. La escusa de "yo no he sido" creo que hace tiempo que ya no nos sirve. En mi opinión la responsabilidad con uno mismo de poder buscar las soluciones más adaptadas a sus problemas o de poder decidir su camino, es un derecho y aunque en ocasiones se rompa el protocolo social, es responsabilidad de uno mismo cuidarse y no dejarse arrastrar.

Fuente: Ana Balanzá
http://anabal925.wixsite.com/anabalanza/mi-trabajo 

jueves, 27 de abril de 2017

MIEDO

MIEDO


Miedo a la soledad
Miedo a perder 
Miedo a no poder
Miedo al que dirán
Miedo a fracasar
Miedo a no ser suficiente
Miedo a no valer
Miedo a ser menos
Miedo a no ser aceptado/a
Miedo a la incertidumbre
Miedo a no ser querido
Miedo a no ser un buen/a padre/madre
Miedo a fallar
Miedo a no saber
Miedo a comenzar
Miedo al miedo
Miedo a ...

Cuántas veces hemos pensado que tenemos miedo...cuántas veces nos ha paralizado sin dejarnos avanzar, cuántas veces hemos pospuesto un tema pendiente por escuchar esa "vocecita" que nos dice todo lo malo que nos puede suceder, todo lo que podemos perder, todo los riesgos que vamos a correr, todas y cada una de las posibles equivocaciones que vamos a cometer....etc.

Muchas personas nos dicen: "debes superar tus miedos", "eso a lo que temes no tiene importancia", "como puede condicionarte eso"...etc
Que listos verdad?, Si fuese tan fácil hacerles caso, probablemente, habría "gente sin miedos", personas valientes que comenzarían proyectos nuevos, que se dejarían querer y querrían más...En definitiva la mayoría de personas que se sienten paralizadas por sus miedos viviría más felices. 

Pero esa felicidad entraña un trabajo personal difícil y largo, un crecimiento interior, una exploración hacia el interior de las estructuras mentales que nos condicionan y nos hacen pensar en miedos paralizantes. Si fuese fácil, si fuese rápido, si fuese sencillo, no habría personas estancadas en  los miedos. 
Romper esos lazos va más allá de los consejos de las personas, que de buena intención nos dan. Ellos/as no sienten lo mismo, no llegan a comprender lo frustrarte que es no poder hacer frente a determinados miedos. Así que, aunque se agradece el cariño con el que nos indican el camino, primero tenemos que hacer un largo viaje acompañados/as por esos monstruos feos que no nos quitan la vista de encima y  cruzar el bosque, escalar las montañas, cruzar los ríos y llegar, finalmente al camino.

Fuente: Ana Balanzá
http://anabal925.wixsite.com/anabalanza/mi-trabajo 




martes, 20 de septiembre de 2016

De madre a madre






Si amas a tu hijo le pondrás límites. No esos límites que te servían cuando era pequeño como pequeñas mentiras, te acuerdas cuando le decías:- si cariño ahora vengo (y no venias nunca) -Si cariño después te lo doy (y no llegaba nunca) -Si cariño mañana te lo compro (y nunca llegaba ese mañana).... esas mentiras que despacio y a medida que él crecía le hicieron perder la confianza en tus palabras y le restaron sentido a tus promesas. Si esas mismas. 
Todo formaba parte de esos falsos límites que tus misma inventaste para salir del paso, para tenerlo ilusionado esperando ese instante, para que no fuese insistente, para que te dejara hablar con tus vecinas, para que estuviese tranquilo, para que no llorase... 
No pensaste en el futuro, en como iba a afectarle esa espera, esa desilusión, que sin ninguna mala intención le transmitías con tus decisiones y  que poco a poco calaban y le enseñaban a no confiar, a no esperar nada de nadie.
Si amas a tu hijo le pondrás límites, fomentaras en él la confianza, hablaras con él y también escucharas y sobretodo lo respetaras así como también pedirás respeto. Todo ello pertenece a una bonita  forma de amar a tu hijo, aunque en ocasiones te costará, dudaras de tus decisiones, te desconcertaran sus acciones y no siempre estarás de acuerdo con él. Pero si te mantienes constante, siempre rodeada de amor, optimista y positiva frente a las dificultades sin dejarte vencer por el pesimismo, o los miedos, alcanzaras una plena satisfacción: la de dar y recibir el amor de tu hijo.

Fuente: Ana Balanzá

jueves, 21 de julio de 2016

La lluvia

bajo la lluvia


Imagen:elbloguerosolitario.com

Alguien en algún lugar preguntó por la lluvia....y otro de otro lugar contestó sin dudarlo: Si quieres saber que és la lluvia, debes observar el cielo, como se van formando la nubes, su color, su tamaño, la velocidad y dirección que llevan...si oyes un ruido estrepitoso, debes observar los rayos y si ya cae la lluvia, debes mirarla, diferenciarla. No es lo mismo una llovizna que un aguacero...Después debes salir de tu confort, de tu techo seguro y debes dejar que la lluvia te empape sintiendo sus gotas caer, resbalar por tu cuerpo y notar su frescura. Solamente si observas, si comprendes y sientes que es, lograras describir la lluvia, de como te hizo sentir cuando llegó y que sentiste cuando se fué. 

Por cierto, no solo la lluvia, la mayoría de las cosas que nos rodean. Arriésgate!
 Párate, Observa, Respira, Siente y sigue tu camino!!!

Fuente: Ana Balanzá

jueves, 16 de junio de 2016

Las dificultades del aprendizaje

Las dificultades del aprendizaje


Los niños que tienen algún tipo de problema en el aprendizaje, deben estar salvaguardados por los adultos y custodiados por las escuelas ya que dichos problemas afectan a todas las etapas del desarrollo, por ejemplo a nivel social, un niño que se siente inferior a los demás porque no consigue unas notas altas por mucho que se esfuerce, un niño que no termina de comprender el significado de una historia o situación y menos si se le explica de forma irónica con connotaciones un tanto burlescas... Este niño va a sentirse socialmente excluido del grupo y le va a costar establecer relaciones sanas con los iguales y no va a ser porque todos lo rechacen, sino porque él mismo se va auto-excluir al sentirse mal, al no poder comprender lo que para la mayoría es de sentido común. También puede optar por afrontar las distintas situaciones que se escapan a su comprensión mediante la adopción de conductas violentas, que no son otra cosa que la expresión de una inadaptación. 
Finalmente y con el paso del tiempo el menor no tendrá otro remedio que adaptarse, que modificar y agudizar la percepción adquiriendo modelos de adaptación al medio que no son ni por asomo los mismos que los de cualquiera. Podemos intuir que lo va a tener más difícil que los demás, pero al mismo tiempo va a desarrollar unos sentidos agudizados para poder comprender el mundo y todo cuanto le rodea, llegando a entender lo mismo que los demás pero con un proceso mental más elaborado que a la larga lo va a beneficiar en muchos aspectos.

Imagen de: celiadominguez.wordpress.com

Visto en la distancia no parece un problema y realmente no lo es. Lo que sí es un problema es no identificarlo, no enseñarle a aprender de otro modo, no enseñarle que hay distintos caminos para llegar al mismo sitio y no hacerle partícipe de su diferencia, no enseñarlo a manejar sus emociones y no empatizar con él, no respetar sus tiempos, ser impacientes... Podríamos decir que caer en dichas trampas es como fomentar la baja autoestima en los niños, la intolerancia a la frustración y el sentimiento de incapacidad vital. Por otra parte el menor debe sentirse arropado y las demandas deben estar próximas a sus expectativas, si, si sus expectativas y no las nuestras. Eso sí debe estar motivado para no "columpiarse" en sus avances y le debemos exigir lo máximo como a otro cualquiera, como a nosotros mismos, siempre  dentro de sus capacidades.

Fuente: Ana Balanzá

viernes, 3 de junio de 2016

RENDIMIENTO ACADÉMICO

DEFINICIÓN DE:

El 
rendimiento académico hace referencia a la evaluación del conocimiento adquirido en el ámbito escolar, terciario o universitario. Un estudiante con buen rendimiento académico es aquél que obtiene calificaciones positivas en los exámenes que debe rendir a lo largo de una cursada.
En otras palabras, el rendimiento académico es una medida de las 

capacidades del alumno, que expresa lo que éste ha aprendido a lo largo del 

proceso formativo. 

También supone la capacidad del alumno para responder a los estímulos 

educativos. En este sentido, el rendimiento académico está vinculado a 

la aptitud.Existen distintos factores que inciden en el rendimiento académico. 

Desde la dificultad propia de algunas asignaturas, hasta la gran cantidad 

de exámenes que pueden coincidir en una fecha, pasando por la amplia 

extensión de ciertos programas educativos, son muchos los motivos que 

pueden llevar a un alumno a mostrar un pobre rendimiento académico.

Otras cuestiones están directamente relacionadas al factor psicológicocomo 

la poca motivación, el desinterés o las distracciones en clase, que dificultan la 

comprensión de los conocimientos impartidos por el docente y termina 

afectando al rendimiento académico a la hora de las evaluaciones.

Por otra parte, el rendimiento académico puede estar asociado a 

la subjetividad del docente cuando corrige. Ciertas materias, en especial 

aquéllas que pertenecen a las ciencias sociales, pueden generar distintas 

interpretaciones o explicaciones, que el profesor debe saber analizar en la 

corrección para determinar si el estudiante ha comprendido o no los conceptos.

En todos los casos, los especialistas recomiendan la adopción de hábitos de 

estudio saludables para mejorar el rendimiento escolar; por ejemplo, no 

estudiar muchas horas seguidas en la noche previa al examen, sino repartir el 

tiempo dedicado al estudio.

Bajo rendimiento no es sinónimo de poca 



capacidad

Se ha comprobado muchas veces que la mente humana es muy compleja y que 

nuestras reacciones y conductas no deben ser analizadas superficialmente. Es 

de público conocimiento que Albert Einstein tenía un pobre desempeño 

escolar y que se llegó a dudar de su capacidad intelectual. Pero casos como el 

suyo se dan constantemente en todas partes del mundo, al menos en cuanto a 

la incomprensión por parte de los docentes de una conducta académica 

reprobable.

Shigeru Miyamoto, considerado por muchos el padre de los videojuegos, llegó a 

preocupar a su familia por su falta de apego a los estudios; se cuenta que 

mientras cursaba su carrera universitaria, pasaba mucho tiempo tocando 

música y dibujando, entre otros pasatiempos artísticos, y que esto repercutía 

en que no consiguiera prepararse adecuadamente para los exámenes. Hoy en 

día, este genio del entretenimiento digital está pensando en su jubilación, luego 

de haber ofrecido al mundo un legado incomparable, que en más de una 

ocasión sentó las bases del diseño de juegos.

¿Podría decirse entonces que Einstein y Miyamoto no eran lo suficientemente 

inteligentes como para cursar sus estudios? Dado que esta posibilidad es 

absurda, la respuesta debe necesariamente residir en otro componente de 

la ecuación. En ambos casos, se trataba de personas que tenían un potencial 

creativo fuera de lo común y que se encontraba activo, cual un volcán a punto 

de entrar en erupción. Un individuo que siente el impulso de crear, de encontrar 

su propio camino ante la insatisfacción que le provoca su entorno, es muy 

propenso a rebelarse antes las imposiciones de un sistema educativo cerrado, 

que lo obliga memorizar fechas y nombres en lugar de ayudarlo a encausar 

su capacidad inventiva.

Por otro lado, son muchos los países que denuncian el uso cada vez más pobre 

del idioma por parte de la juventud, la falta de vocación, y la sensación 

generalizada de infelicidad una vez alcanzada la vida adulta. 

Los sistemas educativos están configurados de manera tal que la misma 

persona que aprueba satisfactoriamente Lengua termine cometiendo terribles 

faltas de ortografía, y que quien consigue superar todas las materias 

relacionadas con los números sea incapaz de realizar una simple división sin la 

ayuda de una calculadora.

En pocas palabras, basarse en el rendimiento académico para evaluar 

las capacidades intelectuales de una persona es absolutamente 

incorrecto. 





Si la educación se adaptara a las necesidades de cada 

individuo, si no se forzara el conocimiento sino que se 

incentivara a aprender e investigar, es muy probable que 

nadie prefiriera el ocio al estudio.




viernes, 15 de abril de 2016

Te quiero tanto que no quiero que crezcas...




"Te quiero tanto que no quiero que  crezcas..."

Y me pregunto si en esta afirmación puede haber escondida una intencionalidad para que el niño no evolucione, para que acabe no "creciendo" y así realizar el sueño de su madre: cuidar de él toda su vida, sentirse útil, necesitada por alguien. Aunque sea cortando la libertad, la capacidad y la auto-estima.

Respetar los tiempos de crecimiento es adaptarnos a las necesidades de los pequeños y no tan pequeños a todos los niveles y en todas las facetas. A veces, cuesta  dejar volar, liberar y dar alas a los que nos han necesitado en todo momento, a los que hemos enseñado a levantar la cuchara, a lavarse las manos, a dormirse sin miedos, a ser educados pero críticos con todo cuanto les rodea, a saber quererse y querer a los demás... Sí, ciertamente podemos afirmar que el saber, el asumir que no cuenten con nosotros para todo o, para muy poco, que ya no tengan la necesidad de apoyarse en nosotros, que sean auto-suficientes... puede llegar a doler, a doler en el sentido de egoísmo puro, de dependencia, de amor incondicional que les profesamos. Esperando poder cuidar de ellos toda la vida.
Tenemos que aprender a soltar, a entender que no es bueno chantajearlos emocionalmente  para acrecentar nuestro ego, nuestro control sobre ellos. Se trata de una mala práctica que puede causarles muchos daños, tanto en la relación familiar como posteriormente en los afrontamientos con la sociedad, en las relaciones sociales y en sus propias concepciones del mundo.

Así, que dejemos que crezcan felices, dejemos que resuelvan sus problemas, dejemos que se equivoquen y vivan los procesos de maduración sin perturbaciones hacia los demás, sin prisas pero tampoco sin estancamientos producidos por deudas mal entendidas con los padres o madres. Es más, intentemos soplar para que puedan volar libres, sin ataduras emocionales, sin culpabilidad, sin sensación de traición. de alguna forma es ley de vida. Como muy bien alguien dijo "nuestros hijos e hijas son un préstamo de la vida, ni más ni menos".

Queramos a nuestros hijos e hijas, pero "querámoslos" bien. Tanto en la infancia, como en la adolescencia, en la juventud y en la adultez, sin interferir, solo acompañándolos, solo compartiendo sus camino sin vivir por ellos, sin decidir por ellos, entendiendo sus necesidades en cada etapa de la vida. En definitiva: REPETÁNDOLOS.

Fuente: Ana Balanzá

martes, 5 de abril de 2016

Porque lo digo yo!



Cuando damos una indicación a un niño o una niña debemos detenernos un instante para evaluar si lo estamos haciendo de forma correcta o no. Porque? por que ellos interpretan mucho más que las palabras, mucho más que la entonación, mucho más que el significado. Son capaces de leer entre líneas y adaptar esa indicación a sus esquemas mentales en la construcción de la realidad.

Esquemáticamente podríamos transformarlo de forma muy, muy y muy simplificada en el siguiente cuadro:

NO SE PEGA
Porque lo digo yo !
No puedo defenderme?
NO SE ESCUPE
Él puede escupir y yo no?
NO SE HABLA
No puedo opinar?
NO SE SALTA
No podré enseñarle lo fuertes que son mis piernas?
NO SE JUEGA
No quiere pasar tiempo conmigo?
NO SE RÍE
Estará enfadado/a?
NO SE TOCA
Será blandito?
NO SE…
Todo lo hago mal?

Cuando solamente hacemos que se acaten normas sin explicaciones, sin buscar la comprensión o el aprendizaje de los más pequeños/as, nos convertimos en padres y madres tiránicos, a los cuales les sobran las explicaciones y les es más cómodo ordenar de forma simple sus vidas. 

 Las incógnitas que despertamos en nuestros hijos y a la que no ofrecemos alternativas resolutivas o adaptadas a las situaciones se las responden ellos mismos, a veces de forma óptima y otras buscando respuestas en comportamientos distorsionados dentro del núcleo familiar y dentro de la sociedad. 

Merece la pena explicar, razonar y ofrecer explicaciones para que los niños y niñas puedan comprender de manera fiable cuanto les rodea sin tener que buscar respuestas de fuentes inciertas y que los pueden conducir a la construcción de patrones de comportamiento desadaptados. 

Fuente: Ana Balanzá



miércoles, 23 de marzo de 2016

Las necesidades de los niños y niñas en la formación personal



Existen unas necesidades básicas en el crecimiento de los más pequeños, que van más allá de proporcionar vivienda, alimento y atención médica. Otros aspectos que pasan por alto, a los que no damos tanta importancia, los que pensamos que se generan solos, como por arte de magia. Pensamos que quedan implícitos en la construcción familiar y de esa manera no solemos molestarnos en pensar si están bien atendidos o no. Cuando estos son parte fundamental para la construcción vital de un niño o niña.

Los niños y niñas necesitan amor para sentirse queridos y aprender a querer a los demás. Confianza para generar auto-estima y auto-concepto positivo y valorarse como únicos/as y especiales, también para identificarla como un valor humano y así para poder ofrecer confianza. Respeto para saber construirse como persona íntegra dentro de la sociedad y  para aprender a respetarse uno mismo antes que a nadie, respetando sus elecciones y las consecuencias de esas elecciones, responsabilizándose de sus actos. Límites para aprender a vivir en sociedad, adaptándose a las dificultades de la vida, sin que ello, sea un motor de frustración.

Fuente: Ana Balanzá
Más información: LAS DIFICULTADES DE LA EDUCACIÓN.  Orientaciones educativas para el ámbito familiar. Editorial: Desclée
https://www.edesclee.com/colecciones/aprender-a-ser/las-dificultades-de-la-educaci%C3%B3n-detail

viernes, 4 de marzo de 2016

La Felicidad Es Un Trayecto, No Un Destino..

“Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo y entonces después de tener otro. Entonces nos sentimos frustrados porque los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos más felices cuando lo sean. Después de eso nos frustramos porque son adolescentes (difíciles de tratar). Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esta etapa. Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo (a) le vaya mejor, cuando tengamos un mejor carro o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados.”

“La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que ahora. Si no es ahora, ¿cuándo? Tu vida estará siempre llena de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices de todas formas. Una de mis frases: “Por largo tiempo me parecía que la vida estaba a punto de comenzar. La vida de verdad. Pero siempre había algún obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar. Sólo entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta que esos obstáculos eran mi vida”. Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad.”
“La felicidad “es” el camino; así que atesora cada momento que tienes y atesóralo más cuando lo compartiste con alguien especial, lo suficientemente especial para compartir tu tiempo y recuerda que el tiempo no espera por nadie… así que deja de esperar hasta que bajes cinco kilos, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que éste para ser feliz… la felicidad es un trayecto, no un destino!!!!
Eduardo Galeano

jueves, 11 de febrero de 2016

Entrevista de REDES: la ciencia de la compasión

La compasión, el altruismo de la mano de Matthieu Ricard, biólogo y monje Budista. Una entrevista del programa de Eduard Punset: Redes. Que debería hacernos reflexionar sobre los muchos temas que implícitamente abarca la compasión en la sociedad actual y que podría de forma significativa solucionar muchos de los problemas actuales.

Por cierto a Matthieu Ricard se le consideró el hombre más feliz del mundo...será por considerar la compasión y el altruismo atributos de la condición humana?





miércoles, 3 de febrero de 2016

Cayendo al vacío

…y me pregunto de vez en cuando si realmente quiero vivir esta vida, si quiero tener lo que me rodea y cuanto me rodea, si quiero estar limitado por estas normas sociales, si realmente me siento feliz o realizado con lo que hago…me pregunto si sé quien soy…

Al mirarme al espejo casi no me reconozco, mis arrugas y mi mirada se han tornado cada vez más oscuras, que me ha pasado?, dónde está el brillo, la energía de tiempos pasados?, porque ahora y porque a mí me pesa tanto la vida? Donde se quedó esa motivación, las ganas de hacer, las ganas de cambiar el mundo? Qué es lo que no me permite disfrutar de esta vida finita donde tarde o temprano deberé abandonar dejando solamente el recuerdo de mis actos, de mi esencia? Donde…..

El sentimiento de vacío interior, de tristeza, de incapacidad, de pensamientos rotativos en clave negativa, de emociones confrontadas, de estrés flotante, de miedo… Todo ello no se trata más que de la percepción que tenemos de cuanto nos rodea, la incapacidad de adaptarnos a los nuevos retos de la vida, con sus problemas y dificultades, pero también con sus alegrías y satisfacciones. Cuando no somos capaces de percibir lo positivo de nuestras vidas, de nuestra cotidianidad, quizás y solo quizás sea porque lo que hacemos ya no nos satisface, ya no encontramos la motivación que nos hace levantarnos de la cama de un brinco con ilusión por terminar o continuar con lo que nos traemos entre manos. Frente a esto, cerrarnos en la oscuridad e insistir que nos debe gustar lo que hacemos, que tenemos la obligación de seguir con ello y que no podemos hacer nada más por cambiarlo. Se trata de un autoengaño, una falsa creencia que nos hace pensar que estamos determinados, que no podemos elegir y que debemos seguir por qué es lo que nos toca.

En parte puede ser cierto, a modo de ejemplo podríamos decir que existen obligaciones que nosotros elegimos en nuestro momento y que ahora nos tenemos que responsabilizar de ellas. Alguna son nuestros hijos, nuestras cargas económicas… Damos entonces por entendido que existen responsabilidades de nuestras acciones o decisiones que no podemos cambiar. Dentro de esas “cargas” vivir en un estado vegetativo o de negatividad continua nos puede llevar a sentir ese vacío que antes mencionábamos. Ahora bien, si pudiésemos utilizar todo nuestro potencial, todo nuestro bagaje personal y comenzar a proyectarnos hacia el futuro buscando aquel interés, sentimiento o circunstancia que nos motiva, que hace que nuestra vida cobre sentido y nos llena de ilusión y esperanza, nos estaríamos redescubriendo a nosotros mismos, viendo las nuevas capacidades que tenemos y todo cuanto podemos hacer y ser.


Os animo a que os miréis al espejo y si veis ni siquiera un punto de oscuridad en vuestras miradas, replantead vuestras vidas, analizad esa rutina y cotidianidad que hace que día tras das perdáis esa luz en vuestras miradas. Buscad, indagad y accionaros a hacer y a ser aquello que soñáis o soñasteis. No os quedéis percibiendo vuestras vidas como si miraseis una pantalla plana.  Conectaros con la realidad ¡!! Esa que dice, que si podemos cambiar la forma de ver el mundo, podemos cambiar nuestras circunstancias.




Extracto Del taller de Motivación: Más información escoladelsvalors@hotmail.es 605.68.80.38
Ana Balanzá

jueves, 14 de enero de 2016

Lo bueno del sinsentido

Lo bueno del sinsentido


Que bueno darse cuenta en un punto de tu vida, que te queda tanto por aprender, que todo lo has caminado es insuficiente para continuar tu viaje, que careces de sentido, que no sabes cuál dirección tomar, ni a dónde dirigirte, con quien compartir tu camino.... que bueno!!!

En estas situación donde se intensifica el sentimiento de pérdida, de desajuste, de miedo. No podemos hacer otra cosa que plantearnos qué es lo queremos y a quien queremos, lo que nos interesa y lo que no. Y así de ese modo, encontraremos la senda que nos ayudará a caminar hacia la dirección elegida, qual?, aquella que nos haga sentir vivos, aquella que nos haga vibrar y que nos enriquezca, que nos aporte conocimientos, sabiduría y que nos vaya enseñando que nada es fácil o regalado y  no por ello, debemos  renunciar a llegar a alcanzarlo. Que bueno darse cuenta que tenemos una vida para darle sentido, para vivir experiencias, para sentir que estamos vivos...Que bueno!!!



Fuente: Ana Balanzá