En ocasiones, transformamos la vida en lo que se parece a una caja de boletos en el sorteo de navidad, los hay premiados y los hay que solamente refirman la desilusión de no haber ganado el gordo. Es tal que nos dejamos llevar por la concepción de esa creencia de vida metiendo repetidamente la mano dentro de la caja, por si acaso somos los premiados y lo hacemos no una, ni dos,ni tres veces, sino que nos solemos pasar la vida esperando ser los premiados, esperando tener un golpe de suerte que mejore nuestra situación, sobretodo la económica, mientras la vida transcurre y nos sentimos incapaces de provocar el cambio para ser premiados por nuestro trabajo, nuestra nuestras convicciones o nuestros esfuerzos. Simplemente nos sentamos y nos dejamos llevar por la marea, pensando que todo cuanto hacemos es algo normal, que está dentro de nuestras obligaciones y que quien más, quién menos tiene que soportar las cargas que ha ido adquiriendo por el camino de la vida. Quizás sea cierto que cada persona, cada individuo deba ser responsable de sus actuaciones, pero la responsabilidad no solamente es con los demás o con la sociedad en clave de deberes e infinitas obligaciones, también existe una responsabilidad con uno mismo y en esa responsabilidad está también el buscar el bienestar. Cómo sino podemos desprendernos de la dependencia de la buena suerte?, de los demás?, de la sociedad?, de los políticos?... Deberíamos tener presente que las responsabilidad de estar bien con uno mismo recae sobre nuestras espaldas y si, es cierto que en muchas ocasiones las circunstancias que nos rodean no son las apropiadas para poder disfrutar y serenarnos, pero si es nuestra responsabilidad optar por la adaptación a nuestras circunstancias personales buscando soluciones o bien adoptando la mejor posición frente a ellas. De hecho si practicáramos más la búsqueda de nuestros intereses vitales estaríamos cada día un poco más contentos, más felices y con más optimismo y ello nos ayudaría a ser más objetivos frente a las dificultades y por lo tanto mucho más resolutivos, nos conduciríamos a buscar las soluciones que no provienen de cajas mágicas ni de gobiernos omnipotentes.
viernes, 22 de mayo de 2015
jueves, 7 de mayo de 2015
La Lucha y La Resignación frente a las Injusticias
Injusticias: Lucha o Resignación
Cuando nos encontramos frente a situaciones donde pensamos que se está cometiendo una injusticia, dos de las múltiples opciones que tenemos son: la lucha y la resignación. Escoger entre una u otra, dependerá en gran medida del grado de afectación sobre nuestra persona o sobre nuestros intereses. Es decir. si el acto injusto que se produce tiene unas consecuencias negativas sobre nosotros mismos o sobre algo que nos importa muchísimo, probablemente elijamos la lucha. De igual forma, cuando se produce sobre terceras personas y el acto injusto no nos afecta directamente a nosotros o a algo que nos importe, aunque nos moleste y no nos guste, elegiremos en primer término la resignación, no lucharemos de entrada, solamente lo haremos cuando alguien inicie una lucha hacia esa injusticia y nosotros podamos sumarnos a ella si lo creemos oportuno.
El grado de implicación en esa lucha dependerá de como dentro de nuestra escala de valores situemos al acto injusto.
Siempre debe haber alguien que inicie las luchas, si todos nos resignamos por que no nos afectan, por que no nos sentimos identificados con ello, por que pensamos que no podemos hacer nada, por que sentimos impotencia...las injusticias seguirían existiendo ahora y siempre. Y en cuanto al grado de implicación, debemos ser conscientes que ocurren a diario muchas injusticias cercanas y lejanas, propias y ajenas, pero lo importante no es implicarse en todas, dado que sería una tarea prácticamente imposible, lo importante es implicarse bien y luchar para cambiar las cosas que consideramos injustas. Todo ello puede sonar un poco a utopía, pero lejos de ese punto estamos, ya que la utopía es pensar que las cosas injustas van a cambiar por si solas y que los derechos individuales o colectivos nos los van a regalar por Navidad.
lunes, 4 de mayo de 2015
El circo de las Mariposas
El circo de las Mariposas
El circo de las Mariposas es un vídeo sobre la motivación, la importancia de la originalidad y el potencial de cada ser.
Vale la pena verlo, recordarlo y usarlo como instrumento motivador en la educación y también, recordar la importancia de los valores sociales que son en definitiva, los que promueven las acciones en positivo.
Fuente: https://youtu.be/od2lg1ZC20s
Y ahora la verdadera historia....
Fuente: https://youtu.be/IJ_4fRHPDyY
jueves, 19 de marzo de 2015
Movilizándonos hacia la positividad
¿Qué hacemos cuándo nuestro estado de ánimo no es el adecuado?
Las personas, en ocasiones, caemos en un círculo vicioso donde solo podemos contemplar la parte negativa de lo que nos sucede.
Nos retroalimentamos de pensamientos negativos y cuando nos cruzamos por la calle con las demás personas, solemos hablar de dificultades, carencias, vivencias negativas...
Cuando estamos sumidos en un estado de ánimo negativo, solemos acomodarnos en él y justificarlo, de tal modo, que no buscamos soluciones alternativas para movilizarnos hacia la acción o pensamientos que nos ayuden a salir de ese bucle vicioso.
Cabe preguntarse cual es el motivo que nos incita a quedarnos en ese estancamiento vital, pasivos y sin buscar soluciones. Podemos encontrar varias alternativas a esa postura. Una de ellas es que nos sentimos tan mal que nos apetece realizar nada. Los pensamientos que acompañan a esa no acción pueden ser entre otros: -Para qué?, nada va a cambiar, todo va a seguir igual, yo no puedo hacer nada... Estamos entrando, pasivamente, dejándonos llevar por esos pensamientos que nos generan emociones negativas y, estas a su vez, generan nuevos pensamientos negativos que retroalimentan nuevas emociones. Los pensamientos y las emociones condicionan nuestras acciones que a su vez generan emociones y pensamientos en clave negativa.
Como puede observarse, es un funcionamiento estructural bastante entendible.
Si transportamos todo ello al plana positivo, el funcionamiento es el mismo, pero a diferencia de la visión anterior, generaremos emociones, pensamientos y conductas en clave positiva.
No es fácil movilizarse cuando una persona está pasando por un mal momento, un tiempo de dificultades, un tiempo de un estado de ánimo bajo...Pero el estancamiento solo provoca más estancamiento, más oscuridad y soledad.
Por ello es, que cuanto peor estamos es cuando más debemos movilizarnos, marcarnos hábitos de conducta que nos inciten a salir de esa oscura situación y, nos generen positividad.
Aunque al principio podemos sentir que nada nos satisface, cuando el hábito esté instaurado en nuestra vida diaria, practicándolo diariamente con constancia, empezaremos a notar sus beneficios y, nos gustará y nos sentará tan bien, que no podremos dejar de hacerlo.
Es un primer paso para intentar salir de ese "hoyo" en el que estamos.
.....Por que cabe preguntarnos, al menos, ¿Que hemos hecho hasta el momento para salir de él?
miércoles, 18 de febrero de 2015
Atribución del estado de ánimo
La respuesta hacia nuestro estado de ánimo, en ocasiones la atribuimos a los comportamientos de las personas que nos rodean, es decir, si un compañero de trabajo nos hace un comentario desagradable, si alguna persona no nos saluda andando por la calle, si alguien nos pide algo que no nos parece oportuno, pensando que lo puede hacer él mismo.... Sentimos que por "culpa de los otros" estamos sometidos y que nuestro entusiasmo, decaimiento o enfado es responsabilidad de nuestro entorno.
Esto de alguna forma nos suele pasar a todos, pero la importancia recae en marcar los límites hacia nuestra persona, pero no de los demás, sino de nosotros mismos.
Es lógico que a nadie le guste escuchar críticas sobre su trabajo, que se le cuestione su rol social o que simplemente tenga que aguantar el mal día de un compañero... Por supuesto suelen afectarnos todas estas circunstancias que nos podemos encontrar a diario. No obstante ninguna de ellas debería cambiar nuestro estado de ánimo, ya que todas forman parte de las relaciones que mantenemos con el entorno y por lo tanto, debemos aprender a marcar el límite de afectación de cada una de ellas.
Que un compañero de trabajo tenga un mal día no significa que nosotros también lo tengamos, que se critique nuestra forma de trabajar es algo que necesita argumentos, y de no tenerlos o no ser un crítica constructiva no nos ayuda, por lo tanto no sirve, que alguien no nos salude por la calle, no significa que no nos quiera saludar o que no encajemos socialmente, quizás simplemente no nos ha visto o no tiene un buen día, aunque nosotros sí lo tengamos.
La interpretación de las conductas de las personas que nos rodean es lo que en muchas ocasiones hacen que tengamos una mala interpretación.
Si nosotros como seres individuales y responsables de nuestros actos y pensamientos, caemos en la fácil resignación y atribución que dependemos de los demás para estar de buen o mal humor, es porqué no nos hemos construido tan responsables y autónomos como nos habíamos pensado.
Ana Balanzá Gómez
jueves, 8 de enero de 2015
La inquietud
La inquietud es lo que nos mueve a realizar las hazañas más prodigiosas que jamás hayamos podido soñar. Aunque para lo que están a nuestro alrededor no sean grandes proezas, para uno mismo el hecho de querer modificar algo por sentir interés, por sentir curiosidad, es algo loable y que debemos reconocernos como tal, por muy insignificante que nos parezca la acción, seguro que el hecho de haber empezado a movernos hacia el extremo donde se inclina nuestra curiosidad nos satisface de amplia manera. Así que dejemos de pensar que nuestras pequeñas acciones carecen de significado y démosle la importancia que se merecen, en primer término reconociendo que estamos en el camino adecuado y en segundo sintiendo que estamos poniéndonos retos y dejando de ser seres sumisos de la comodidad social y personal que nos rodea.
jueves, 27 de noviembre de 2014
El poder de les paraules
Les paraules, poden ser poderoses armes de destrucció si les utilitzem sense seny cap a persones que estan passant un moment complicat a les seves vides. També si les fem servir cap a persones que estan aprenent un ofici, una matèria, una manera de fer que no és la pròpia....
El poder de les paraules és immens i més si qui les diu resulta tenir un vincle emocional amb qui les rep, és a dir, no té el mateix significat que et parli despectivament una persona que no coneixes o només coneixes vagament, que si ho fa una persona a què estimes com un pare o una mare.
Així doncs trobem que les paraules poden ferir si no estan dites apropiadament i que a més a més, si les diu algú amb el que tenim un lligam emocional encara poden fer més mal.
Val la pena pensar amb tots els moments del dia i totes les persones que ens hem creuat i amb qui hem parlat, podria dir sense equivocacions que més d'una d'aquestes reflexions fetes cada dia ens portaria a veure que no son sempre tan educats com ens agradaria ser-ho realment, i què sovint recorrem a les paraules equivocades emeses amb un tó també equivocat, per dirigir-nos a altres persones.
Si ens preguntem per la causa de la nostra incapacitat d'empatia, podem recorre a les excuses de sempre, com són: - Ja li he dit no sé quantes vegades. -Ell/a també em parla molt malament. -Segur que ha estat parlant de mi tot el dia, deixant-me verda...
Totes aquestes afirmacions poden certes, però també poden no ser-ho, de totes maneres penso que importa poc la manera que els altres tinguin de parlar-nos, ja que el què importa és com nosaltres parlem a resta de persones que ens envolten, donat que no podem controlar el què fan el altres però si el que nosaltres fem i això és el més important de tot, el que nosaltres fem, doncs queda dins la nostra responsabilitat i per tant no podem responsabilitzar als altres dels nostres actes i molt menys de les nostres paraules.
Quan algú ens parla amb menyspreu o amb paraules amenaçadores activem el nostre mecanisme d'afrontament a la situació, ja que ens sentim atacats. Hi han persones que davant la fugida o l'enfrontament, prefereixen la primera opció, a vegades per cobardia, a vegades per intel·ligencia emocional, doncs deixen que les paraules dels altres no els hi afectin sense molestar-se en contestar, podriem dir que són persones fortes i intel.ligents... Les que prefereixen l'enfrontament, també ho faran per defensar-se com les altres però la tècnica serà ben diferent, doncs si disposen d'unes habilitats socials fermes i una seguretat en el que diuen i fam, no els hi caldrà perdre la con postura ni alçar la veu, doncs utilitzaran les paraules triades amb cura per dir alló que volen dir sense caler ser ofensiu però si defensiu o en tot cas constructiu.
Per aconseguir aquesta habilitat cal molta pràctica diària, constant i perseverant però una cosa és segura una vegada s'aconsegueix aquesta habilitat de l'ús de les paraules difícilment és perd, és com un vici de protecció dels altres i d'un mateix.
Val la pena treballar-ho i tenir consciència de les nostres paraules cap als altres i cap a nosaltres mateixos
viernes, 14 de noviembre de 2014
Compartir és viure
Des de l'any 2007 col·laboro amb la campanya de reis que porta a terme Voluntaris x Arenys de munt, aquesta campanya està adreçada a nens de la vil·la d'Arenys de munt que tenen uns recursos econòmics força carencials i els pares i les famílies no poden assumir la despesa de les joguines de Reis, ja que no és una qüestió prioritària en l'economia familiar, doncs tenen carències molt més greus com són el menjar i l'habitatge entre molts altres.
Sensibilitzada a l'haver treballat en cases d'acollida i centres residencials d'acció educativa com a educadora social i per tant com a tutora dels nens atesos i poder constatar el que viuen nens i nenes que no tenen recursos a vegades econòmics, a vegades de suport emocional i a vegades ambos. Vaig veure la possibilitat d'enfocar una campanya de recollida i entrega de joguines als nens més necessitats d'aquesta població, entenent que la carència que afecta les famílies, afecta de manera molt significativa el desenvolupament dels infants a tots nivells, auto-estima, auto-concepte, sentiments de contrarietat, frustració, visió negativa de futur, baixes expectatives sobre les pròpies possibilitats...
Tots sabem que estem passant per temps difícils en la majoria d'economies familiars, això és cert, i que no disposem dels recursos que ens agradaria per poder ajudar a altres persones que estan en una situació més complicada que la pròpia. Ara bé, una vegada en una de les cases d'acollida on vaig treballar un company em va fer un comentari que des de les hores m'ha acompanyat al llarg de la meva vida, va ser una sola frase de la qual m'he apropiat i que utilitzo comunament, sobretot amb els meus fills. La frase era tan simple com "compartir és viure". Potser no sona una gran cosa, o potser a simple vista no s'hi aprecia tots els valors que hi comporta entendre-la amb profunditat, no ho sé, però la veritat que per mi significa tota una seqüència de creences bondadoses en la raça humana i per tant prefereixo compartí i viure feliç de l'acte en si, pensant que puc fer feliç a algú amb un petit o gran acte, no donat el que a mi em fa nosa, si no el que em fa falta i, per un dia veure riure a un infant que desgraciadament ho té força difícil la resta de l'any.
Així per si no ho sabíeu, Compartir és viure!
Ana Balanzá Gómez
Sensibilitzada a l'haver treballat en cases d'acollida i centres residencials d'acció educativa com a educadora social i per tant com a tutora dels nens atesos i poder constatar el que viuen nens i nenes que no tenen recursos a vegades econòmics, a vegades de suport emocional i a vegades ambos. Vaig veure la possibilitat d'enfocar una campanya de recollida i entrega de joguines als nens més necessitats d'aquesta població, entenent que la carència que afecta les famílies, afecta de manera molt significativa el desenvolupament dels infants a tots nivells, auto-estima, auto-concepte, sentiments de contrarietat, frustració, visió negativa de futur, baixes expectatives sobre les pròpies possibilitats...
Tots sabem que estem passant per temps difícils en la majoria d'economies familiars, això és cert, i que no disposem dels recursos que ens agradaria per poder ajudar a altres persones que estan en una situació més complicada que la pròpia. Ara bé, una vegada en una de les cases d'acollida on vaig treballar un company em va fer un comentari que des de les hores m'ha acompanyat al llarg de la meva vida, va ser una sola frase de la qual m'he apropiat i que utilitzo comunament, sobretot amb els meus fills. La frase era tan simple com "compartir és viure". Potser no sona una gran cosa, o potser a simple vista no s'hi aprecia tots els valors que hi comporta entendre-la amb profunditat, no ho sé, però la veritat que per mi significa tota una seqüència de creences bondadoses en la raça humana i per tant prefereixo compartí i viure feliç de l'acte en si, pensant que puc fer feliç a algú amb un petit o gran acte, no donat el que a mi em fa nosa, si no el que em fa falta i, per un dia veure riure a un infant que desgraciadament ho té força difícil la resta de l'any.
Així per si no ho sabíeu, Compartir és viure!
Ana Balanzá Gómez
jueves, 13 de noviembre de 2014
Necesidad de aceptación, protección y atención en la pareja
Cómo trabajar la necesidad de aceptación, protección y
atención en la pareja
¿Por qué al estar en pareja se exacerban las carencias afectivas? ¿Será que
las relaciones afectivas producen dependencia emocional? Tal vez.
Es que estar en pareja -se dice- es como tener en forma constante un espejo
enfrente, donde se refleja sin velos y con mayor amplitud, el estado emocional
íntimo que cada persona tiene.
Entonces, que surjan estas necesidades de reconocimiento por parte del ser
que se ama, formarían3 parte del repertorio natural de cualquier relación y que
parte de cómo fue la relación con los padres. Bueno o malo, sano o enfermizo
dependerá de la intensidad con que se busquen y de las carencias personales que
vayan apareciendo.
Francisca Parrado, psicóloga de la Clínica Dávila afirma que en el estado
de enamoramiento se tiene la ilusión de que el otro completa las carencias y
necesidades porque se vería en el otro, el reflejo de sentirse completo.
“Luego, con el paso del tiempo, quienes no han tenido el proceso de
conocerse y aceptarse en sus propias carencias, tienden a sentir que el otro
les priva de cierta forma de afecto”.
Esas personas serían dependientes y manifiestan dificultades emocionales,
incluso anteriores a definir las propias necesidades. “Al igual que lo hace un
bebé, pretenden que su pareja reconozca
sus necesidades y las cubra sin siquiera mencionarlas. No tienen conciencia
de la intensidad de sus demandas y manifiestan severos problemas para reconocer
los límites o el nivel de saturación que provocan en otros”, sostiene.
Es decir, piden atención y
confirmación de que lo están haciéndolo bien, pero no saben exactamente lo que
quieren ni tampoco son empáticas con el otro, lo cual puede terminar agotando
una relación.
¿Qué necesitas de mí?
“Querer aceptar y ser aceptado, proteger y ser protegido, atender y ser atendido, deben ser aspectos aprendidos, internalizados y experimentados a lo largo de la vida para poder comprender lo que queremos y considerar al otro, como un legítimo otro y no como una extensión de nosotros mismos y por otra parte, nos ayuda a desarrollar la seguridad y confianza en nosotros mismos”, reflexiona la psicóloga Jessica Piña de Clínica Vespucio.
¿Qué necesitas de mí?
“Querer aceptar y ser aceptado, proteger y ser protegido, atender y ser atendido, deben ser aspectos aprendidos, internalizados y experimentados a lo largo de la vida para poder comprender lo que queremos y considerar al otro, como un legítimo otro y no como una extensión de nosotros mismos y por otra parte, nos ayuda a desarrollar la seguridad y confianza en nosotros mismos”, reflexiona la psicóloga Jessica Piña de Clínica Vespucio.
Para ella, el asunto solo se volverá conflictivo cuando la relación gira en
torno a esas necesidades y no se permite al otro (pareja, amigo, pariente,
etc.) compartir tiempo y atención en nada ni nadie más.
Entonces para no caer en relaciones enfermizas, la psicóloga Francisca
Parrado propone preguntarle al otro, qué necesita de mí, y expresar y pedir
directamente lo que se necesita.
“En ambos casos cabe la posibilidad de una negativa, la que no hay que
asumir como una confrontación o rechazo, sino a veces simplemente como los
límites del otro”, sostiene.
Otra forma que aconsejan será evitar las comparaciones con los otros,
porque cada persona es un individuo diferente con cualidades y habilidades
diferentes a las propias. “Quizá alguien sea mejor en un tema, pero uno mismo
es bueno en otros, y eso se debe tener presente y reforzarlo, porque eso
ayudará a darse cuenta de que se es capaz”, afirma Jessica Piña.
En esa línea, ambas aconsejan
revisar y desarrollar la autoestima, teniendo claro que uno es como es y
siendo consciente de cómo se trata a uno mismo. Observar los diálogos internos
y preguntarse, ¿son cariños o solo palabras ofensivas las que utilizo?
En definitiva, insisten en autovalorar
más lo que se tiene, en el aspecto físico como emocional, y no pensar ni
entramparse en lo que no se tiene.
“También resultará interesante atreverse a desarrollar ciertas tareas o
actividades que se cree que no se puede hacer. Hay que probar y eliminar la
palabra ‘no puedo’ y cambiarla por un ‘no me resulta’. Eso ayuda bastante para
evitar la autolimitación”, aporta la psicóloga Piña.
Fuente:http://www.emol.com/tendenciasymujer/Noticias/2012/01/08/22167/Como-trabajar-la-necesidad-de-aceptacion-proteccion-y-atencion-en-la-pareja.aspx
Etiquetes de comentaris:
#Pareja#Sexualidad#Amor,
#Reflexión#Pensamientos
miércoles, 12 de noviembre de 2014
La sexualidad Humana
“El ser humano está preparado para sobrevivir a las guerras, las epidemias,
los horrores de la enfermedad y las torturas del espíritu.
Pero no para la tragedia más atormentadora de todos los tiempos
que han sido y son las tragedias de alcoba.”
Leon Tolstoy
Fuente: http://www.espaiterapeutic.com/index.phpoption=com_content&task=view&id=30&Itemid=88
La sexualidad constituye, sin duda, uno de los móviles más poderosos de nuestra existencia.
Es una necesidad física y emocional de primer orden en la vida.
La sexualidad humana es dinámica y cambiante, se construye continuamente por la mutua interacción del individuo y las estructuras sociales, está presente en todas las épocas de la vida, como fuerza integradora de la identidad y contribuye a fortalecer y/o producir vínculos interpersonales.
Hombres y mujeres buscan una comunicación afectiva –más las féminas-, no sólo un desahogo sexual. El sexo se percibe como algo más que una masturbación entre dos. La relación sexual es una riquísima fuente de comunicación interpersonal, placer, bienestar físico y mental, incremento de la autoestima, así como liberación de la tensión neuromuscular.
Supone desnudar el cuerpo y también el alma en un escenario de comunicación y confianza únicos, querer y ser querido/a, dar y recibir sensaciones placenteras, compartir ese espacio que es la intimidad.
El sexo es instinto, impulso y arte que precisa para su crecimiento afición, entrenamiento, recreación y gusto.
El placer sexual, incluyendo el autoerotismo, es una fuente de bienestar físico, psicológico, intelectual y espiritual. Es parte de una sexualidad libre de conflictos y angustia, promotora del desarrollo personal y social.
La salud sexual es un elemento básico en el concepto globalizador y tan actual de éso que llamamos “calidad de vida”. Salud sexual es la integración de los elementos somáticos, emocionales, intelectuales y sociales del ser sexual por medios que sean positivamente enriquecedores y que potencien la personalidad, la comunicación y el amor. Previene de no pocos males, principalmente de índole psíquica.
Los derechos sexuales son derechos universales basados en la libertad inherente, dignidad e igualdad para todos los seres humanos. La salud sexual es un derecho humano básico. Existe el derecho a disfrutar, pedir, expresar sentimientos positivos y negativos, rechazar, proponer, fallar –con “o”, también-, no ser perfectos, imaginar, darse permiso…
La vida sexual insatisfactoria genera no pocos sufrimientos, malentendidos, interpretaciones de índole diversa –siempre peyorativa-, que progresivamente van haciendo mella en cada uno de los miembros de la pareja y en su interrelación y no es infrecuente que llegue a ocasionar su ruptura. Deterioro que supone un excelente caldo de cultivo para la implantación de trastornos del sueño, de ansiedad y depresivos.
Sin sexo o con sexo escaso, pobre, o insatisfactorio, se puede sobrevivir –hay más casos de los que pueden imaginar-, pero se vive mucho peor: El sueño se altera, el desasosiego está presente, la autoestima desciende sustancialmente, el carácter se agría y desembocar en una depresión es sólo cuestión de tiempo.
Queda claro, pues, que una vida sexual más o menos satisfactoria es un factor clave en la supervivencia de la relación de la pareja.
Parafraseando a Félix Sánchez: “No hay una sola manera de vivir de forma saludable la sexualidad y no hay ninguna conducta sexual que puede ser saludable si la persona que la vive no la acepta como tal”.
QUÉ ES EL DESEO SEXUAL
Son incontables los autores que han abordado el tema y, por tanto, son múltiples sus definiciones. Una de tantas afirma que el deseo sexual es el interés que muestra una persona sobre la sexualidad. La cantidad de deseo se refleja en la cantidad de pensamientos, fantasías sexuales, en la búsqueda intencionada de contacto sexual y en la frecuencia de actividad sexual, incluídas tanto la autoestimulación como el contacto en pareja.
Kaplan y Lief en 1977 introdujeron el deseo –muy valiosa aportación la suya- como la fase previa al correlato fisiológico que son las fases de excitación, meseta, orgasmo y resolución de Masters y Jhonson.
Para completar dicha secuencia, Carrobles y Sanz, con muy buen criterio, acuñaron la “satisfacción” a modo de conclusión de la experiencia física y emocional que significa la vivencia de un encuentro afectivo-sexual. Si dejamos que el deseo fluya y no hay impedimentos, aparece la excitación –traducida en esencia a erección del pene y a lubrificación de la vagina-. El deseo no termina sino que acompaña todo el proceso. El romanticismo y la desinformación han contribuido a crear, más en las mujeres, expectativas exageradas respecto a la sexualidad –perfecta-. Para acariciar y ser acariciado/a y sentir placer, no hay por que partir de un impulso previo muy alto. No es infrecuente que mujeres se pierdan en el miedo a “perder el control” y, en consecuencia, sean incapaces de “abandonarse”; miedo a sentir “excesivo” placer.
La apetencia sexual es un sentimiento personal e intransferible, no de pareja.
Helen Kaplan sostiene que el deseo sexual es un apetito regido por múltiples determinantes biológicos, psicológicos y situacionales; suscita una fuerte avidez erótica que nos mueve a entregarnos a los comportamientos específicos de búsqueda de una pareja sexual, al cortejo, a la seducción, a las actividades de fecundar y dejarse fecundar.
Estudios más recientes entienden la naturaleza del deseo sexual como el resultado de la interacción de tres factores:
A. Una base neurofisiológica, cuyo nivel de activación posibilita la aparición de la excitabilidad sexual general y periférica. Parecen estar implicados el sistema límbico cerebral y los andrógenos.
B. Una disposición emocional y cognitiva básica que permite a la persona sentirse abierta a la posibilidad de experimentar sentimientos sexuales, ser receptiva a los estímulos sexuales y, en consecuencia, querer y permitirse ser sexual. Máxima relevancia presenta el constructo erotofilia (pro-sexual) – erotofobia (anti-sexual). Las personas próximas al polo de la erotofobia –o sexofobia- responden con emociones y evaluaciones negativas ante los estímulos sexuales.
Otro constructo, la culpabilidad sexual, se manifiesta por resistencia a las tentaciones sexuales, conductas sexuales inhibidas e irrupción de cogniciones (pensamientos) negativas en las situaciones sexuales.
El estado de ánimo bajo, el cansancio, el sueño, los problemas laborales,...inciden de forma negativa en la disposición sexual del sujeto.
C. Inductores internos de sensaciones y sentimientos sexuales: Pensamientos, imágenes, fantasías, recuerdos.
Inductores externos al propio sujeto: Estimulación visual, auditiva, olfativa, tactil.
Si la disposición emocional es positiva, unos inductores acompañan a otros y tiende a desarrollarse un efecto amplificador entre ellos.
La interacción de estos tres factores constituye y da forma al deseo erótico. La fase de deseo se identifica a través de las cogniciones de contenido sexual que tiene una persona (fantasías, sueños, anticipación cognitiva de futuros acercamientos sexuales) y de la disposición para participar en actividades sexuales o en la búsqueda intencionada de las mismas.
“Los placeres han de colocarse en la vida, lo mismo que las comas en una frase” (Eugenie de Guerin).
QUÉ ES EL DESEO SEXUAL INHIBIDO (DSI)
Los criterios diagnósticos, según el Manual de Diagnóstico Psiquiátrico (DSM-IV, 1995), son:
A) Disminución (o ausencia) de fantasías y deseos de actividad sexual de forma persistente o recurrente. El juicio de deficiencia o ausencia debe ser efectuado por el clínico, teniendo en cuenta factores que, como la edad, el sexo y el contexto de la vida del individuo, afectan a la actividad sexual.
B) El trastorno provoca malestar acusado o dificultades de relación interpersonal.
C) El trastorno sexual no se explica mejor por la presencia de otro trastorno mental (excepto otro trastorno sexual) y no se debe exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (drogas, fármacos…) o a una enfermedad médica.
Otros autores -nos sumamos a ellos- definen el problema cuando hay un desajuste significativo en la demanda de actividad sexual en los miembros de una pareja. No se puede estandarizar la frecuencia coital saludable, aunque menos de un coito quincenal es, en general, sintomático de que algo falla.
FRECUENCIA DEL DESEO SEXUAL BAJO
El bajo deseo sexual o apatía o desinterés o abulia o falta de líbido –término éste ya en desuso- o, más modernamente, “anorexia” sexual, debe diferenciarse de una actitud preocupantemente creciente que es la “pereza” sexual, paso previo al trastorno que nos ocupa. Según el grado de afectación y por orden de severidad diagnosticamos los trastornos del deseo sexual por defecto en deseo sexual hipoactivo, deseo sexual inhibido y, en caso extremo, trastorno por aversión al sexo –con frecuencia secundario a experiencias sexuales traumáticas-. Los trastornos por exceso y por falta de control de impulsos son los estados de hipersexualidad, la adicción al sexo, a las líneas eróticas, al sexo “comprado”, a las webs pornográficas, la masturbación compulsiva…El deseo sexual bajo es un trastorno históricamente muy presente en la población femenina. Estudios actuales cifran el porcentaje de mujeres que presenta alguna disfunción sexual en torno al 60% -preocupante, ¿verdad?-. El deseo sexual inhibido (DSI) afecta, según las distintas series, al 35-62% de las mujeres. La anorgasmia, en segundo lugar, oscila entre el 18 y el 46%. Mucho menos prevalentes son la frigidez –ausencia de excitación ante una estimulación adecuada-, el vaginismo –cierre vaginal por contracción muscular perivaginal involuntaria- y la dispareunia –dolor en relación con el coito-.
El trastorno sexual más prevalente en los hombres es la disfunción eréctil –impotencia, hasta hace unos años- con tasas entre el 10 y el 42%. La eyaculación precoz no es ninguna disfunción sexual, se trata de un déficit de aprendizaje que afecta al 23-38% de los varones. El deseo sexual hipoactivo en la actualidad aparece ya en el 16% de los mismos. Creciente y preocupante incremento de la apatía sexual en la población masculina.
A menudo una persona tiene más de una problemática sexual. En las mujeres, la anorgasmia se asocia frecuentemente a una pérdida del deseo sexual –por insatisfacción-. Por su parte en los hombres la eyaculación precoz en muchas ocasiones precipita una disfunción eréctil psicógena y, ambas, conducen a evitación de actividad sexual por inseguridad en la propia ejecución y miedo a un nuevo fracaso. En consecuencia, los encuentros sexuales se van espaciando cada vez más, con el consiguiente y progresivo distanciamiento de la pareja, incomunicación por miedo, interpretaciones arriesgadas –“ya no le gusto”, “he perdido atractivo”, “debe tener a otra”-.
Las disfunciones sexuales se sufren en secreto y con elevado nivel de padecimiento.
En un 42% de las parejas coexiste alguna disfunción sexual en ambos miembros. La asociación más frecuente es eyaculación precoz y deseo sexual inhibido en la mujer. A la mayoría les hiere y amarga el “Síndrome del pim, pam, pum, ya está”, como consecuencia de la falta de sensibilidad hacia sus sentimientos y la consiguiente frustración física, la no obtención de orgasmo. De ahí la importancia de solucionar el problema de la eyaculación precoz, muy sencillo por otra parte.
Las mujeres obtienen gran placer del juego erótico. Sólo el 15-20% alcanzan el clímax con el coito vaginal exclusivamente, que provoca ante todo un importante placer psicológico –dar cobijo al pene deseado-. En cambio, la respuesta fisiológica del orgasmo la consiguen aproximadamente un 90% mediante la auto o la heteroestimulación delicada del clítoris, la “tecla mágica” de la anatomía femenina.
SUBTIPOS
En función de diversas variables diagnosticaremos:
1. Naturaleza del inicio del problema:
-De toda la vida
-Adquirido : Previamente el funcionamiento sexual era normal.
2. Contexto en que aparece:
-Tipo general: Aparece en todas las situaciones.
-Tipo situacional: Aparece sólo en determinados momentos, circunstancias o personas.
3. Dimensión etiológica:
-Factores psicológicos.
-Factores combinados: Coexistencia de factores psicológicos y el padecimiento de alguna enfermedad o el consumo de determinados fármacos o sustancias de abuso.
CUÁLES SON LAS CAUSAS
La etiología (causas) del deseo sexual inhibido puede ser orgánica, psicógena o mixta. La etiología mixta proviene de una causa orgánica –o más de una- a la que se ha sobrepuesto una –o más- causa psicógena.
A.- CAUSAS ORGÁNICAS.
1. ENFERMEDADES MÉDICAS: Tumores hipofisarios hiperproductores de prolactina producen disminución del impulso sexual y disfunción eréctil, hipotiroidismo, hipogonadismo, diabetes, insuficiencia renal crónica.
2. FÁRMACOS: Algunos antidepresivos y ansiolíticos, litio, antipsicóticos, betabloqueantes, ciertos diuréticos, corticoides, antiandrógenos, ocasionalmente los anticonceptivos hormonales orales.
3. DROGAS: Es conocido el efecto desinhibidor del alcohol a pequeñas dosis, favoreciendo así la aparición del deseo. Por el contrario, a dosis altas, dificulta la ejecución pudiendo provocar “gatillazos” en varones y problemas de excitación en la mujer.
Los cannabinoides – hachís, marihuana -, producen efectos subjetivos tanto facilitadores como inhibidores de la sexualidad.
Las drogas estimulantes –cocaína, anfetaminas, éxtasis-, en consumo aislado y a bajas dosis, pudieran presentar incremento del impulso sexual. Definitivamente, ninguna droga es ningún afrodisíaco ni mejora el funcionamiento sexual.
Todas las sustancias de abuso, en consumo crónico o a dosis elevadas, arruinan por completo la vida sexual.
B.- CAUSAS PSICOLÓGICAS. Son las más frecuentes.
1. Cambios relacionados con la edad: Pérdida de atractivo físico, menor respuesta sexual, enfermedades tanto físicas como psíquicas y sus tratamientos.
2. Disfunción sexual propia y/o del otro miembro de la pareja.
3. Expectativas inadecuadas (mitos, creencias erróneas).
4. Rutinización de las relaciones sexuales. Si siempre se repiten los mismos protocolos, aparece la inapetencia.
5. Experiencias sexuales traumáticas en la infancia-adolescencia.
6. Fallo sexual esporádico: Ansiedad anticipatoria, anticipación de un nuevo fracaso. Adopción del rol de espectador –“pene examinado es pene suspendido”-.
7. Infidelidad –sentimiento de culpabilidad-.
8. Circunstancias fisiológicas: Menstruación, embarazo, parto, puerperio, menopausia.
9. Miedo al embarazo.
10. Trastornos psicopatológicos: Depresión, ansiedad, tr. conducta alimentaria..
11. Alteración de la autoimagen corporal.
12. Preludio poco generoso (Juego erótico restringido).
13. Miedo a la intimidad, miedo al compromiso.
14. Comunicación pobre/inadecuada/disfuncional en la pareja.
15. Conflicto de pareja: Comunicación disfuncional, lucha por el poder, percepción de desequilibrio en la relación.
16. Dificultades económicas o laborales (pérdida de status, paro).
17. Stress, burn-out, mobbing
QUÉ HACER DESPUÉS DE...
Después de hacer el amor, cada uno/a se comporta de una manera muy peculiar. ¿Qué se recomienda no hacer?. Pues, salir corriendo, comparar con otro/a amante, encender la tele, dormirse de espaldas y.profundamente. Cualquier hábito es aceptable mientras sea agradable para ambos. Ahí van algunas propuestas:
1. Dormirse abrazados.
2. Una luz tenue para seguir disfrutando de un ambiente íntimo.
3. Música de fondo. Desde una salsa hasta una sinfonía.
4. Un masaje erótico.
5. Unas jugosas fresas y un burbujeante cava, ¡por qué no!. O sin cava.
6. Un baño de espuma. La relajación será total.
7. Organizar un foro sobre las preferencias sexuales.
8. Charlar de aspectos gratificantes.
9. Reirse juntos.
10. Darse tiempo...para repetir.
LOS AFRODISÍACOS
Los afrodisíacos son sustancias que supuestamente aumentan el vigor o el impulso sexual. Desde siempre, el hombre ha buscado productos, sustancias que incrementaran el impulso sexual. Se han atribuido, sin ninguna evidencia, propiedades afrodisíacas a los testículos de animales, al cuerno de rinoceronte pulverizado, al ginseng, al chocolate, a las vieiras, a las ostras, al regaliz... y a las cantáridas o moscas españolas –polvo de escarabajo seco del sur de Europa-, cuyo uso irrita el tracto uro-genital (riesgo de priapismo, que es una erección dolorosa y prolongada), es nocivo, incluso potencialmente letal.
El nitrito de amilo, afirman sus adeptos, puede aumentar la intensidad del placer orgásmico. Nada recomendable ya que puede ocasionar un evento coronario muy grave.
Los fármacos que tratan la disfunción eréctil –el popular Viagra, entre otros- no son afrodisíacos; no obstante, al potenciar la erección, provocan una elevación de la autoconfianza y la autoestima, incrementan sustancialmente la satisfacción del encuentro, lo que “invita” a repetir la experiencia; es decir, se activa indirectamente la fase de deseo.
En fase III de experimentación se halla el PT-141. Promete aportar eficaz capacidad afrodisíaca.
LA IMPORTANCIA DE LAS FANTASÍAS SEXUALES
En principio, es preciso eliminar las “antifantasías” cuya característica es la concentración en aspectos negativos de la pareja o de la relación sexual. El desarrollo de ese “músculo” que llamamos imaginación es de capital importancia en el enriquecimiento de la vida sexual. El producto final es la fantasía, a la que podemos dar la forma, el tamaño y el color deseados. Fantasear es la capacidad de imaginar y seleccionar escenas, imágenes o historias que estimulan el erotismo e incrementan el impulso sexual. Depende tan sólo de dejar la mente abandonada, en libertad sin ponerle censuras (pensar no es hacer). Los hombres son más creativos en este sentido. No supone infidelidad, es muy personal y saludable. Carece de efectos secundarios, no produce en ningún caso enfermedades de transmisión sexual ni embarazos no deseados. Y, como dice un paciente, “no paga impuestos...aún”. Afirma John Money que el súmmum de la confianza entre una pareja se sitúa en el hecho de poder compartir las mutuas fantasías. Personalmente recomendamos no contarla a la pareja...a menos que esté incluida en la misma en plan “estelar”.
¿Cuáles son las fantasías femeninas más recurrentes?. Suelen asociarlas a aspectos románticos/afectivos. Estas, según los estudios, aparecen con más frecuencia: Estar con otro hombre, estar con una mujer, un trío –la propia pareja y otra mujer o un hombre-, sexo en grupo, sadomasoquismo en distintos grados, ser obligadas a prácticas sexuales con notable grado de brutalidad, ser atadas desnudas, violadas en plena calle; se sitúan preferentemente como sujetos pasivos objeto de masoquismo. En ocasiones fantasean con el papel de prostituta que maneja a los hombres con su poder de seducción.
LA IMAGEN CORPORAL
La imagen corporal es la percepción más inmediata que los demás tienen de nosotros y constituye uno de los factores que determinan el concepto de autoestima. El cuerpo es la compañía que llevaremos hasta el final de nuestros días. La apariencia física es sólo uno de los aspectos que atrae de una persona a otra. Una persona que acepta y se siente bien con su propio cuerpo resulta más atractiva a los demás. Los aspectos que a uno/a le agradan han de publicitarse y , también es conveniente, piropearse de vez en cuando a solas… porque si uno/a no se mima, no se gusta , no se quiere a sí mismo/a,…¿quién le va a querer?. Un tercio de las féminas están insatisfechas con su cuerpo, lo que les genera ansiedad social, baja autoestima y escaso –o ningún- interés por el sexo. Las áreas corporales que más les preocupan son los senos, las nalgas y los muslos. Por el contrario, a los hombres, la obesidad –el abdomen- y la caída prematura del cabello. Los aspectos que cambiaríamos, han de entenderse como posibles mejoras, no como obligaciones, no como algo inexcusable para seguir viviendo. La mejora de la propia imagen, potencia la vida social, laboral y sexual.
“La belleza en la juventud será el atractivo en la madurez”.
ESTIMULANTES DEL DESEO
• Mejorar el conocimiento del propio cuerpo: Autoexploración...y, si se desea, autoestimulación –“hacer el amor con quien más quiere una persona: uno/a mismo/a”-.
• Acariciar es un arte. Es muy importante aprender a acariciarse y a dejarse acariciar. No debe concentrarse únicamente en las áreas erógenas comunes, ya que la piel está compuesta de una infinidad de puntos sensibles que hay que ir descubriendo.
• El beso es todo sentimiento y se besa de forma intuitiva. Si acaso, quizás convenga recordar un par de cosas: La importancia de la higiene oral, principalmente en el caso de los fumadores. No es deseable que un beso sea como pegarle un lametón a un cenicero. Si ambos usan gafas, conviene que uno –o ambos- se las quiten…¡pues son muy caras!. Y por último, siempre, siempre tragar saliva antes de un beso “húmedo” –húmedo, pero no tanto-.
• El deseo no comienza en la cama. Comunicarse significa también actualizar el universo de la sexualidad. Ser creativos, hacer cambios, improvisar, cuestionarse cosas, explorar nuevos límites. Respeto absoluto siempre por la otra persona. Y libertad: No hacer nada por nada ni por nadie que se no se desee hacer por propia convicción.
• Integrar cuentos, juegos, con toques de buen gusto y originalidad.
• Desgenitalizar las relaciones: Sexo no es igual a coito. Desterrar la “falocracia”. No ser tan reduccionista. El concepto sexo es mucho más alto, amplio y profundo.
• Ampliar el repertorio: Retomar el arte de la seducción. Sorprender siempre resulta excitante; por ejemplo un mensaje o un regalito eróticos.
• Hacerse querer y mejorar el atractivo.
• Hablar de sexo con la pareja, y mejor con un toque picante. Visitar un sex-shop, si ambos están de acuerdo, puede resultar divertido y “pedagógico”.
• Un fin de semana fuera de casa –o en casa, pero sin niños-. Y no digamos un viaje.
• Reir, hacer reir. El humor es siempre terapéutico. Empezar por reirse de uno/a mismo/a. Reir relaja, relativiza y, además, es un magnífico afrodisíaco.
• Intensificar el contacto con el cuerpo: Tomar el sol, nadar, bailar, practicar deporte. Aumentar el nivel de afecto físico con la pareja: Cogerse de la mano, aumentar besos y abrazos, mirar una película juntos, duchas conjuntas.
• Una noche loca. Una cena romántica, mesa bien puesta, una música agradable –incluso nostálgica-, una velita, ropa de fiesta, una –o dos como mucho- copas de cava...y ya saben cual es el mejor colofón a una grata velada.
• Cuidar el aspecto general: Rigurosa higiene corporal–nunca descuidar boca ni genitales-, pues el
gusto y el olfato cuentan mucho, vestimenta correcta, ropa interior nueva y, mejor, si algo atrevida por ambas partes.
• Visualización mental de escenas eróticas: Entrenamiento en el arte de fantasear -mayor facilidad en los varones-. El agua está presente en numerosas fantasías: Bajo el chorro de la ducha, entre las burbujas de un jacuzzi, una bañera, una playa y hasta bajo la lluvia.
• Cine erótico, incluso algunas secuencias de pornografía pueden “poner en marcha” –más en los hombres- el motor del deseo sexual.
• Ver a la otra persona como objeto de deseo, incluso de otro/a persona.
• El baile es estimulante para muchas parejas –sobre todo, para ellas-. Permite una aproximación romántica, envuelta en música, con aromas cercanos, los latidos del corazón a flor de piel, los susurros en el oído, contacto pecho con pecho, mejilla con mejilla, las piernas entre las piernas y, para colmo, pelvis con pelvis. Es como hacer el amor...con ropa.
• Reeducación: Recuperar conductas estimulantes.
• Lectura de revistas o novelas eróticas.
MOMENTOS DE DESEO FEMENINO
Según el libro “El Aranga-Ranga”, de Kaliana Malla, los momentos en los que la mujer siente mayor deseo de copular y, a la vez, se satisface más facilmente son:
-Cuando está cansada de caminar y exhausta por el ejercicio corporal.
-Tras una larga falta de cópula con el marido.
-Cuando ha transcurrido un mes desde el parto.
-Durante las primeras fases del embarazo.
-Cuando está embotada, ociosa y somnolienta.
-Cuando acaba de curarse de una fiebre.
-Cuando se muestra pícara y ruborosa.
-Cuando se siente inusualmente alegre y feliz.
-Inmediatamente antes o después de la indisposición mensual.
-Una doncella de la que se goza por primera vez.
-Durante la estación primaveral.
-Cuando truena, relampaguea y llueve.
Y debe repararse también en que, al ser los deseos femeninos más fríos que los masculinos y tardar más en despertar, la mujer no se satisface fácilmente mediante el simple acto de la cópula. Su retardada capacidad de excitación demanda abrazos prolongados y, cuando éstos se le niegan, se siente vejada. Sin embargo, en el segundo acto, cuando su pasión alcanza la plenitud, experimenta el orgasmo violentamente y queda enteramente satisfecha.
TRATAMIENTO SEXOLÓGICO
• Responsabilidad y cooperación mutuas. El desarrollo y el mantenimiento de una disfunción sexual es un problema que afecta a “una pareja”.
• Información sexual: Educación sexual. Apartado básico, incluso suficiente en no pocos casos.
• Desmitificar -erradicar mitos, tabúes y creencias erróneas es fundamental-, desdramatizar y desgenitalizar (Insistimos: Sexo no es igual a coito. Es muchísimo más).
• Estrategia de “Las cuatro DES”, ( J. Mir, 2003): DES-mitificar, DES-dramatizar, DES-genitalizar y DES-culpabilizar.
• Tratamiento etiológico en caso de detectarse una o varias causas. Si coexiste una depresión, ansiedad, consumo de sustancias de abuso, efectuar el tratamiento pertinente a la vez o antes de acometer la apatía sexual. Valorar, en ocasiones, la sustitución del tratamiento farmacológico.
• Si está presente otra disfunción sexual en uno o ambos miembros de la pareja, abordarla y tratarla de inmediato, como es el caso de una disfunción eréctil, eyaculación precoz, anorgasmia, vaginismo, dispareunia. Una vez mejorado/curado el trastorno pertinente, pasaremos al abordaje del deseo sexual hipoactivo…si es que aún persiste.
• Terapia de pareja, en primer lugar, en caso de conflicto o problemas de relación –situación muy frecuente en la actualidad-.
• Técnicas para la reducción de la ansiedad: Focalización sensorial.
• Entrenamiento en habilidades de comunicación sexual.
• Técnica sexual propiamente dicha: Aprendizaje en la estimulación genital de la pareja, conductas posibles, posturas coitales.
• Habilidades sexuales específicas: Estimulación sensual y sexual de la pareja, autoestimulación, entrenamiento muscular vaginal.
• En menopausia: Actitud positiva, preludio más generoso, en ocasiones lubricantes, raramente terapia hormonal sustitutiva, actividad sexual frecuente, ejercicios físicos en general y pélvicos en particular.
• Sin comercializar aún, en fase de experimentación III, se halla una sustancia, el PT-141 que, presentado en aerosol nasal, estimula la líbido en las mujeres –y quizás también en los hombres-, según el Prof. Rosen de la universidad de Nueva Jersey.
• Testosterona, en casos de déficit comprobado por el laboratorio. Se puede utilizar también en mujeres. Este tratamiento siempre debe ser prescrito y seguido por un Médico experto en androgenoterapia, por sus potenciales efectos adversos..
A QUIÉN Y DÓNDE CONSULTAR EN CASO DE UNA DISFUNCIÓN SEXUAL O CONFLICTO DE PAREJA.
El 93% de los españoles que padece algún trastorno sexual no pide ayuda profesional. Es un dato de la Asociación Española para la Salud Sexual que, a través del servicio de atención telefónica -902120088-, asesora a la población general. En 5 meses han recibido 500.000 llamadas -71% varones, mujeres el 29%-, edad media de 47 años. La mayoría confiesa que sufre en silencio su problema sexual desde hace más de 5 años. El secretario general de dicha asociación, el Dr. Martín Morales, afirma que los motivos que llevan a no consultar la problemática sexual son, como antaño, el pudor que rodea la sexualidad y las falsas creencias de que “todo” se debe al envejecimiento y que “total” no hay soluciones realmente eficaces para las disfunciones sexuales. Nada más lejos de la realidad.
El Médico de Atención Primaria, al igual que la Enfermera, como expertos en atención integral de la población, –el individuo es un ente bio-psico-social con capacidad de funcionamiento- y guardianes incansables de su salud global y con amplia formación en la inmensa mayoría de los padecimientos que afligen al ser humano, se halla en un lugar de privilegio –puerta de entrada al Sistema Público de Salud-, para detectar y recoger una demanda sexual y/o de pareja. Con una entrevista clínica y quizás alguna prueba complementaria -analítica, radiología- puede realizar una aproximación diagnóstica y, con cierta frecuencia, terapéutica, al trastorno que tanta angustia provoca y que tanto tiempo se ha tardado en consultar. Si detecta una causa orgánica, hará una derivación al especialista correspondiente –Endocrinonólogo, Andrólogo, Ginecólogo-. Si diagnostica un trastorno psicopatológico de base instaurará el tratamiento adecuado o precisará de la colaboración del Psiquiatra. Y siempre que las causas desencadenantes o mantenedoras del trastorno sexual sean psicológicas o mixtas – las más frecuentes-, valorará la pertinencia de la remisión del paciente y/o pareja al Médico Especialista en Sexología, que una vez evaluada la educación-información sexual y la disfunción, instaurará las técnicas sexológicas específicas, habitualmente cognitivo-conductuales, así como tratamiento farmacológico, si procede.
El tratamiento combinado –psicoterapia + fármacos- es, con frecuencia, el más eficaz en las alteraciones de la esfera psico-sexual. Desde estas líneas y dada la elevada y creciente prevalencia, sugerimos a cualquier persona de cualquier edad –somos seres sexuados hasta la muerte- a consultar cuanto antes su problema sexual y/o de pareja. Mientras que los varones acuden principalmente por la disfunción eréctil y la eyaculación precoz, la mujer está más afectada por la falta de deseo, la ausencia de orgasmo y el deterioro de la relación de pareja. Los resultados de la terapia sexual son altamente satisfactorios en un porcentaje mayoritario de casos.
Tratamiento etiológico en caso de detectarse una o varias causas. Si coexiste una depresión, ansiedad, consumo de sustancias de abuso, efectuar el tratamiento pertinente a la vez o antes de acometer la apatía sexual. Valorar, en ocasiones, la sustitución del tratamiento farmacológico.
• Si está presente otra disfunción sexual en uno o ambos miembros de la pareja, abordarla y tratarla de inmediato, como es el caso de una disfunción eréctil, eyaculación precoz, anorgasmia, vaginismo, dispareunia. Una vez mejorado/curado el trastorno pertinente, pasaremos al abordaje del deseo sexual hipoactivo…si es que aún persiste.
• Terapia de pareja, en primer lugar, en caso de conflicto o problemas de relación –situación muy frecuente en la actualidad-.
• Técnicas para la reducción de la ansiedad: Focalización sensorial.
• Entrenamiento en habilidades de comunicación sexual.
• Técnica sexual propiamente dicha: Aprendizaje en la estimulación genital de la pareja, conductas posibles, posturas coitales.
• Habilidades sexuales específicas: Estimulación sensual y sexual de la pareja, autoestimulación, entrenamiento muscular vaginal.
• En menopausia: Actitud positiva, preludio más generoso, en ocasiones lubricantes, raramente terapia hormonal sustitutiva, actividad sexual frecuente, ejercicios físicos en general y pélvicos en particular.
• Sin comercializar aún, en fase de experimentación III, se halla una sustancia, el PT-141 que, presentado en aerosol nasal, estimula la líbido en las mujeres –y quizás también en los hombres-, según el Prof. Rosen de la universidad de Nueva Jersey.
• Testosterona, en casos de déficit comprobado por el laboratorio. Se puede utilizar también en mujeres. Este tratamiento siempre debe ser prescrito y seguido por un Médico experto en androgenoterapia, por sus potenciales efectos adversos..
A QUIÉN Y DÓNDE CONSULTAR EN CASO DE UNA DISFUNCIÓN SEXUAL O CONFLICTO DE PAREJA.
El 93% de los españoles que padece algún trastorno sexual no pide ayuda profesional. Es un dato de la Asociación Española para la Salud Sexual que, a través del servicio de atención telefónica -902120088-, asesora a la población general. En 5 meses han recibido 500.000 llamadas -71% varones, mujeres el 29%-, edad media de 47 años. La mayoría confiesa que sufre en silencio su problema sexual desde hace más de 5 años. El secretario general de dicha asociación, el Dr. Martín Morales, afirma que los motivos que llevan a no consultar la problemática sexual son, como antaño, el pudor que rodea la sexualidad y las falsas creencias de que “todo” se debe al envejecimiento y que “total” no hay soluciones realmente eficaces para las disfunciones sexuales. Nada más lejos de la realidad.
El Médico de Atención Primaria, al igual que la Enfermera, como expertos en atención integral de la población, –el individuo es un ente bio-psico-social con capacidad de funcionamiento- y guardianes incansables de su salud global y con amplia formación en la inmensa mayoría de los padecimientos que afligen al ser humano, se halla en un lugar de privilegio –puerta de entrada al Sistema Público de Salud-, para detectar y recoger una demanda sexual y/o de pareja. Con una entrevista clínica y quizás alguna prueba complementaria -analítica, radiología- puede realizar una aproximación diagnóstica y, con cierta frecuencia, terapéutica, al trastorno que tanta angustia provoca y que tanto tiempo se ha tardado en consultar. Si detecta una causa orgánica, hará una derivación al especialista correspondiente –Endocrinonólogo, Andrólogo, Ginecólogo-. Si diagnostica un trastorno psicopatológico de base instaurará el tratamiento adecuado o precisará de la colaboración del Psiquiatra. Y siempre que las causas desencadenantes o mantenedoras del trastorno sexual sean psicológicas o mixtas – las más frecuentes-, valorará la pertinencia de la remisión del paciente y/o pareja al Médico Especialista en Sexología, que una vez evaluada la educación-información sexual y la disfunción, instaurará las técnicas sexológicas específicas, habitualmente cognitivo-conductuales, así como tratamiento farmacológico, si procede.
El tratamiento combinado –psicoterapia + fármacos- es, con frecuencia, el más eficaz en las alteraciones de la esfera psico-sexual. Desde estas líneas y dada la elevada y creciente prevalencia, sugerimos a cualquier persona de cualquier edad –somos seres sexuados hasta la muerte- a consultar cuanto antes su problema sexual y/o de pareja. Mientras que los varones acuden principalmente por la disfunción eréctil y la eyaculación precoz, la mujer está más afectada por la falta de deseo, la ausencia de orgasmo y el deterioro de la relación de pareja. Los resultados de la terapia sexual son altamente satisfactorios en un porcentaje mayoritario de casos.
CITAS SOBRE SEXO
En la literatura, en sus múltiples formas, se hacen frecuentes alusiones -más o menos acertadas- sobre el sexo. De entre las múltiples citas hemos entresacado unas cuantas. Y Woody Allen es el más prolífico.
“Amaos los unos sobre los otros”. Woody Allen.
“El sexo es lo más divertido que se puede hacer sin reir”
“El amor es la respuesta, sí. Pero mientras, el sexo va haciendo preguntas”. Woody Allen.
“¿Es sucio el sexo?. Sólo cuando se hace bien”. Woody Allen.
“Hazlo bien y no mires con quien”. Woody Allen.
“La inactividad sexual es peligrosa, produce cuernos”. Woody Allen.
“Es curioso que se le denomine sexo oral a la práctica sexual en la que menos se puede hablar”. Woody Allen.
“El sexo es como una partida de mus: Si no tienes una buena pareja…más vale tener una buena mano”. Mae West.
“Mi esposa es un objeto sexual. Cada vez que le pido sexo, ella objeta”. Bob Hope.
“El día que lea que el sexo es malo para la salud, dejaré de leer”. W.C. Fields.
“El hombre promete hasta que la mete, y después de haber metido, nada de lo prometido”.
“Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas”.
“El sexo forma parte de la naturaleza y yo me llevo de maravilla con la naturaleza”. Marilyn Monroe.
“El sexo es una de las nueve razones para la reencarnación…las otras ocho no son importantes”. Henry Miller.
ALGUNOS MITOS SEXUALES
• Todo contacto físico debe acabar en coito. Una relación completa implica penetración.
• El sexo sólo debe suceder por iniciativa del hombre.
• Un hombre debe de saber como dar placer a una mujer.
• Una buena relación sexual requiere un orgasmo.
• La mujer debe esperar a que el hombre le proporcione el orgasmo.
• Existen dos tipos de orgasmo femenino: El clitorídeo y el vaginal.
• El grado de placer de una mujer depende del tamaño del pene.
• La masturbación de una persona casada indica infelicidad conyugal.
• La primera vez hay que sangrar y es imposible quedarse embarazada.
• Los ancianos no tienen sexualidad y si la tienen son unos viejos verdes.
• Los hombres tienen mayor capacidad sexual que las mujeres.
• Sólo padecen eyaculación precoz los hombres jóvenes. Se cura con los años.
• Los agresores sexuales son desconocidos y enfermos mentales.
LIBROS DE AUTOAYUDA RECOMENDADOS
• Lo que realmente pasa en la alcoba. Steven Carter y Julia Sokol. Editorial Vergara.
• El placer de amar. Alex Confort. Editorial Blume.
• Técnicas del placer. William Hartman y M. Fithian. Ed. Martinez Roca.
• El arte del sexo tántrico. Nitya Lacroix. Ediciones B grupo Zeta.
• Colección Sonrisa vertical (Selección de narraciones eróticas).
• Como vencer la pereza sexual. Ernesto López y Miguel Costa
• Tu sexo es tuyo. Sylvia de Béjar.
• Mi jardín secreto: Las fantasías sexuales de la mujer. Nancy Friday.
• Sexo varón. Nancy Friday.
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